Nueva
edición de Los juegos verdaderos
de Edmundo
de los Ríos
La célebre novela del
arequipeño Edmundo de los Ríos (1944-2008) ha sido reeditada por Surnumérica.
El editor José Córdova nos cuenta cómo fue el proceso de edición del libro que
es un auténtico clásico de la literatura peruana.
Por:
Carlos Valenzuela
Uno de los más ambiciosos
proyectos narrativos en lo que va del año en Arequipa es la publicación de la
célebre novela de Edmundo de los Ríos: Los
juegos verdaderos. La editorial Surnumérica llevará este excelente libro al
público peruano para que, señaló el editor José Córdova, «sobre todo los
jóvenes lo lean, que sepan la calidad de la obra que dejó». La presentación se
realizó en la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa el pasado 2 de junio.
«La novela que inicia la
literatura de revolución», había dicho Juan Rulfo, y no se equivocaba. Utilizando
innovadoras técnicas narrativas, De los Ríos cuenta, en tres momentos
trascendentales, la vida de un guerrillero. Lleno de imágenes memorables,
momentos conmovedores y reflexiones profundas, esta novela ahonda en las
razones por las que un estudiante decide dejar todo (sus estudios, su familia,
sus amigos, su novia) para embarcarse en el proyecto de derrocar al gobierno
por medio de la lucha armada. Esta decisión, puesta en duda algunas veces, lo
llevará a momentos de severas crisis y pensamientos en la celda en donde está
preso.
Como se sabe, la edición que
publicó la UNSA en 1986 se podía encontrar hasta hace unos años en las
librerías de viejo que hay por la ciudad, pero hoy es prácticamente inubicable.
Ni la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa ni la Biblioteca Ateneo poseen un
ejemplar del libro que editó la casa agustina. Hay un solo ejemplar de esta edición
en la Biblioteca de Filosofía y Humanidades de la UNSA (a la que solo se puede
acceder tramitando un carné de estudiante, egresado o docente; el carné para
particulares es muy difícil si no imposible de conseguir); sin embargo, se
puede tener acceso a algunas copias fotostáticas que circulan entre interesados
en obras literarias escritas por arequipeños.
A pesar de la poca difusión que
ha tenido la novela hasta hace un par de años, esto no ha sido obstáculo para
que cale en la mente de lectores, escritores y editores que han tenido la
suerte de obtener un ejemplar.
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"Los juegos verdaderos" (Surnumérica, 2017) |
Ahora, la editorial Surnumérica
apuesta por la novela de Edmundo de los Ríos en una nueva edición. Su editor,
José Córdova, nos cuenta acerca de los caminos que lo llevaron a esta magnífica
novela y el trabajo que significó publicarla.
—¿Cómo
fue que decidiste reeditar Los juegos verdaderos?
—La historia empieza en mis
primeros años universitarios (1998-99) cuando llegó a mis manos el libro. Fue
una lectura hermosa, sobre todo por el tema que trata el autor: la guerrilla en
el Perú. La intención fue conocer a Edmundo, buscarlo, homenajearlo y
preguntarle por sus libros inéditos, pero fue imposible porque no era un personaje
público, no se sabía exactamente dónde vivía. Hasta que el año 2008, su sobrino
Axel Porras, que estudiaba en la Escuela de Literatura, me mandó un correo en el
que me explicaba que su tío había muerto y sus familiares lo estaban trayendo
para enterrarlo en Arequipa. Recuerdo que fue un correo que llegó un domingo 11
de mayo, Día de la Madre. Con esa noticia quedé enternecido; escribí una nota
de prensa en mi blog (La torre de las
paradojas), y de allí, la noticia saltó a otros blogs. Semanas después, apareció
un homenaje que le hizo Niño de Guzmán en El
Comercio. En realidad, muy poco se habló de la muerte de Edmundo. Fue en
ese momento que, como homenaje a la belleza de su libro, decidí reeditarlo.
—¿Por
qué no hubo una editorial que apostara por Edmundo de los Ríos sino hasta el 1986
en que la UNSA lo publica?
—Lo que se cuenta es que no encontró
casa editorial en Lima. De los Ríos es un continuador de la saga de Scorza.
Para ese entonces surge lo del Valle de la Convención en Cusco; esta
insurgencia campesina traía consigo ideas de la reforma agraria con visos de “revolución”
encabezado por Hugo Blanco; parte de eso está descrito en Los juegos verdaderos. Se sabe que Scorza tampoco tuvo acogida en
alguna editorial peruana por “denunciar” estos temas (en este caso, los
movimientos campesinos de Cerro de Pasco); si mal no recuerdo, la saga de
Scorza recién es publicada a mediados de los años 80 en Peisa, y en la
contraportada se pone que son temas ficticios al que el autor recurre, y que
probablemente los eventos de las cinco novelas nunca existieron. En la década
del 70, difundir este tipo de literatura era un asunto delicado y, por ende, era
difícil que este libro de Edmundo se volviera a publicar.
—¿La
nueva edición de Surnumérica está transcrita directamente del original?
—Sí. La edición príncipe la pude
encontrar, en 2011, en la biblioteca de un amigo en Puno. Y lo primero que hice
fue compararla con la edición de la UNSA; sin embargo, pese a ser esta una
edición facsimilar, el epígrafe de la primera parte, por ejemplo, no está en esa
edición. Además de las correcciones que tenían que hacerse necesariamente; por
ejemplo, cuando Edmundo habla del río Chile, es obvio que se refiere al Chili
y, por ahí, algunas palabras más que están mal escritas o utilizadas.
—En
el último capítulo, ¿cómo se hizo para distribuir el estilo de narración de Edmundo?
—Hay dos discursos intercalados.
Uno, de cómo va terminando la vida del guerrillero en la novela, y el otro
discurso es de aliento, de apología, para estar siempre con la lucha y seguir
con la revolución. Entonces se intercalan esos dos discursos. Obviamente, al
cambiar la tipografía, cambia el modelo de caja del original. Lo primero era tener
los dos discursos separados, y luego rellenar interlineadamente cada discurso;
así, no se desacomodó nada, sigue siendo el mismo capítulo con la misma
intención del autor.
—¿Qué
fue lo más difícil de reeditar este libro?
—Lo más difícil fue encontrar la
continuidad de los diálogos que se interrumpen. Hay diálogos y párrafos que, en
cierta página, se cortan y no tienen punto final, pareciera una errata del
editor mexicano, pero obviamente no es así, ya que luego, páginas después,
estos continúan. Y más o menos, para que el lector entienda, el autor colocó a
la misma distancia la continuación del párrafo interrumpido. Había que darle
una sangría más extensa o más pequeña para que se entienda dónde continúa cada
diálogo.
—¿Qué
otros proyectos tienes con la editorial?
La idea de crear Surnumérica,
sello de Cascahuesos Editores, es tener una gran editorial que publique desde
Arequipa para el mundo. Por ello, empecé con un clásico que más me haya
impresionado y ese fue Los juegos
verdaderos de Edmundo de los Ríos. La colección está hecha básicamente de escritores
contemporáneos de Latinoamérica, a los que se les intercalará con escritores
clásicos también de Latinoamérica.
El segundo clásico que vamos a
publicar es la reunión de los cuentos de Gamaliel Churata, escritor arequipeño
que lo han nacionalizado en Puno. Él tenía un proyecto, según consta en una
carta enviada a Mariátegui, para publicar un libro de cuentos en México; se iba
a llamar Tojjras. Finalmente, el
libro nunca se publicó, pero fue apareciendo por partes en algunas revistas de
Lima, Cusco y Arequipa. Gracias a William Cutipa, hemos terminado de juntar esa
colección de relatos desperdigados, además de otras narraciones que se han
encontrado en diferentes revistas del sur de país.
El tercer libro clásico son los
libros póstumos de prosas de César Vallejo: Contra
el secreto profesional y El arte y la
revolución; el primero es una especie de miscelánea donde mezcla
pensamiento, narración corta y reflexiones de bolsillo, y el segundo es una
compilación de sus ensayos sobre arte y literatura desde el punto de vista
marxista, pero al estilo del mismo Vallejo. Él los llamó Mis libros de pensamientos; por
ello, estamos pensando publicarlos con ese mismo título. La viuda los sacó en
1974 en dos tomos diferentes. Sin embargo, nos arriesgamos a exponerlos en uno
solo, ya que se ve que hay una unidad.
Y entre los contemporáneos, ya
publicamos el tercer libro de cuentos de Yuri Vásquez, y ahora estamos viendo
su segunda novela. En estas semanas estamos con la edición de lo nuevo de los escritores
arequipeños Aldo Díaz Tejada, Victoria Vargas, Marcel Oquiche y Luis D.
Gutiérrez; además de una segunda edición de Barcos
de arena de Fernando Rivera, y una compilación de la narrativa breve de
José Donayre Hoefken. A la par estamos con tres escritores extranjeros: el
portugués José Luis Peixoto, el ecuatoriano Carlos Vásconez y el boliviano
Jaime Nisttahuz.
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José Córdova, editor de Surnumérica (Foto: Facebook) |
JUAN
RULFO: MENTOR DE EDMUNDO DE LOS RÍOS
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Juan Rulfo (1917-1986) |
«A los 23 años, Edmundo de los
Ríos viajó a México gracias a una beca de creación literaria del Centro
Mexicano de Escritores, dirigido en ese entonces por Juan Rulfo, Juan José
Arreola y Francisco Monterde», se puede leer en la solapa de la nueva edición
de Los juegos verdaderos.
«Edmundo termina de escribir la
novela en el año 67 —al habla, José Córdova, editor de Surnumérica— y, sin que
se enteren sus maestros [Juan Rulfo y Juan José Arreola], la manda al concurso
Casa de las Américas de Cuba, en esa época el concurso más importante de
Latinoamérica. Obtuvo una mención especial digna de ser publicada [en el año
1968] y ese mismo año, Antonio Cisneros gana en poesía y Alfredo Bryce queda
finalista en cuento. Hubo tres peruanos que destacaron ese año. Apenas se publican
los libros ganadores, Edmundo le lleva un ejemplar a Rulfo. Él lo lee e
inmediatamente le dice: “Te voy a contactar con un editor joven de México para
que publique el libro porque está muy bueno”. Rulfo le da la posta a Emmanuel
Carballo, quien queda contento con el libro y lo publica en su editorial
Diógenes en febrero del 68, quizá un mes después o quizá a la par de la
publicación cubana, no lo sabemos. En fin, cuando ven el libro en imprenta, Rulfo
quiere hacer algo más por la novela de Edmundo. Le dice a Emanuel: “Este libro
no puede venderse así nomás”, y le redacta este texto corto a manera de apoyo:
“La novela que inicia la literatura de la revolución en Latinoamérica”, que
salió en un cintillo que envolvía el libro».
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Edmundo de los Ríos (1944-2008). Foto: "Caretas" |
Al igual que su maestro, señala
José Córdova, Edmundo dejó escasa obra publicada. «Sabemos que dejó un solo
libro [Los juegos verdaderos]. Sabemos
de la existencia de Los locos caballos
colorados, aún inédita; de la cual hay algo de tres versiones. Una está en
manos de la viuda, otra en manos del hermano, Eliseo, y por allí una tercera
que está en manos de algún amigo cercano de Edmundo. También se sabe de una tercera
novela, El mutilado ecuestre, que
según don Eliseo no es una novela sino un cuento, al parecer un cuento largo o
novela corta; ese es probablemente el manuscrito que, según Niño de Guzmán, fue
arrojado, en un momento desesperado de su autor, desde la azotea de su casa, quizá
por alguna mala noticia de un concurso en el que estaba participando. Luego
tenemos algunos cuentos que se están rescatando; hasta la fecha, ya he
recuperado hasta seis, pero debe haber muchos más. Hay que seguir hurgando en
las revistas de los años 60-80. Finalmente, no olvidemos sus crónicas de
cultura y arte que publicó en Perú, México y, probablemente, Colombia», añadió
el editor de Surnumérica.