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«Ser sapiente no te da derecho a ser tedioso».
Zoila Vega Salvatierra

viernes, 23 de junio de 2017

Entrevista a José Córdova, editor de Surnumérica



Nueva edición de Los juegos verdaderos 
de Edmundo de los Ríos

La célebre novela del arequipeño Edmundo de los Ríos (1944-2008) ha sido reeditada por Surnumérica. El editor José Córdova nos cuenta cómo fue el proceso de edición del libro que es un auténtico clásico de la literatura peruana.

Por: Carlos Valenzuela

Uno de los más ambiciosos proyectos narrativos en lo que va del año en Arequipa es la publicación de la célebre novela de Edmundo de los Ríos: Los juegos verdaderos. La editorial Surnumérica llevará este excelente libro al público peruano para que, señaló el editor José Córdova, «sobre todo los jóvenes lo lean, que sepan la calidad de la obra que dejó». La presentación se realizó en la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa el pasado 2 de junio.

«La novela que inicia la literatura de revolución», había dicho Juan Rulfo, y no se equivocaba. Utilizando innovadoras técnicas narrativas, De los Ríos cuenta, en tres momentos trascendentales, la vida de un guerrillero. Lleno de imágenes memorables, momentos conmovedores y reflexiones profundas, esta novela ahonda en las razones por las que un estudiante decide dejar todo (sus estudios, su familia, sus amigos, su novia) para embarcarse en el proyecto de derrocar al gobierno por medio de la lucha armada. Esta decisión, puesta en duda algunas veces, lo llevará a momentos de severas crisis y pensamientos en la celda en donde está preso. 

Como se sabe, la edición que publicó la UNSA en 1986 se podía encontrar hasta hace unos años en las librerías de viejo que hay por la ciudad, pero hoy es prácticamente inubicable. Ni la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa ni la Biblioteca Ateneo poseen un ejemplar del libro que editó la casa agustina. Hay un solo ejemplar de esta edición en la Biblioteca de Filosofía y Humanidades de la UNSA (a la que solo se puede acceder tramitando un carné de estudiante, egresado o docente; el carné para particulares es muy difícil si no imposible de conseguir); sin embargo, se puede tener acceso a algunas copias fotostáticas que circulan entre interesados en obras literarias escritas por arequipeños.

A pesar de la poca difusión que ha tenido la novela hasta hace un par de años, esto no ha sido obstáculo para que cale en la mente de lectores, escritores y editores que han tenido la suerte de obtener un ejemplar.
"Los juegos verdaderos" (Surnumérica, 2017)

Ahora, la editorial Surnumérica apuesta por la novela de Edmundo de los Ríos en una nueva edición. Su editor, José Córdova, nos cuenta acerca de los caminos que lo llevaron a esta magnífica novela y el trabajo que significó publicarla.

—¿Cómo fue que decidiste reeditar Los juegos verdaderos?

—La historia empieza en mis primeros años universitarios (1998-99) cuando llegó a mis manos el libro. Fue una lectura hermosa, sobre todo por el tema que trata el autor: la guerrilla en el Perú. La intención fue conocer a Edmundo, buscarlo, homenajearlo y preguntarle por sus libros inéditos, pero fue imposible porque no era un personaje público, no se sabía exactamente dónde vivía. Hasta que el año 2008, su sobrino Axel Porras, que estudiaba en la Escuela de Literatura, me mandó un correo en el que me explicaba que su tío había muerto y sus familiares lo estaban trayendo para enterrarlo en Arequipa. Recuerdo que fue un correo que llegó un domingo 11 de mayo, Día de la Madre. Con esa noticia quedé enternecido; escribí una nota de prensa en mi blog (La torre de las paradojas), y de allí, la noticia saltó a otros blogs. Semanas después, apareció un homenaje que le hizo Niño de Guzmán en El Comercio. En realidad, muy poco se habló de la muerte de Edmundo. Fue en ese momento que, como homenaje a la belleza de su libro, decidí reeditarlo.

—¿Por qué no hubo una editorial que apostara por Edmundo de los Ríos sino hasta el 1986 en que la UNSA lo publica?

—Lo que se cuenta es que no encontró casa editorial en Lima. De los Ríos es un continuador de la saga de Scorza. Para ese entonces surge lo del Valle de la Convención en Cusco; esta insurgencia campesina traía consigo ideas de la reforma agraria con visos de “revolución” encabezado por Hugo Blanco; parte de eso está descrito en Los juegos verdaderos. Se sabe que Scorza tampoco tuvo acogida en alguna editorial peruana por “denunciar” estos temas (en este caso, los movimientos campesinos de Cerro de Pasco); si mal no recuerdo, la saga de Scorza recién es publicada a mediados de los años 80 en Peisa, y en la contraportada se pone que son temas ficticios al que el autor recurre, y que probablemente los eventos de las cinco novelas nunca existieron. En la década del 70, difundir este tipo de literatura era un asunto delicado y, por ende, era difícil que este libro de Edmundo se volviera a publicar.

—¿La nueva edición de Surnumérica está transcrita directamente del original?

—Sí. La edición príncipe la pude encontrar, en 2011, en la biblioteca de un amigo en Puno. Y lo primero que hice fue compararla con la edición de la UNSA; sin embargo, pese a ser esta una edición facsimilar, el epígrafe de la primera parte, por ejemplo, no está en esa edición. Además de las correcciones que tenían que hacerse necesariamente; por ejemplo, cuando Edmundo habla del río Chile, es obvio que se refiere al Chili y, por ahí, algunas palabras más que están mal escritas o utilizadas.

—En el último capítulo, ¿cómo se hizo para distribuir el estilo de narración de Edmundo?

—Hay dos discursos intercalados. Uno, de cómo va terminando la vida del guerrillero en la novela, y el otro discurso es de aliento, de apología, para estar siempre con la lucha y seguir con la revolución. Entonces se intercalan esos dos discursos. Obviamente, al cambiar la tipografía, cambia el modelo de caja del original. Lo primero era tener los dos discursos separados, y luego rellenar interlineadamente cada discurso; así, no se desacomodó nada, sigue siendo el mismo capítulo con la misma intención del autor.

—¿Qué fue lo más difícil de reeditar este libro?

—Lo más difícil fue encontrar la continuidad de los diálogos que se interrumpen. Hay diálogos y párrafos que, en cierta página, se cortan y no tienen punto final, pareciera una errata del editor mexicano, pero obviamente no es así, ya que luego, páginas después, estos continúan. Y más o menos, para que el lector entienda, el autor colocó a la misma distancia la continuación del párrafo interrumpido. Había que darle una sangría más extensa o más pequeña para que se entienda dónde continúa cada diálogo.

—¿Qué otros proyectos tienes con la editorial?

La idea de crear Surnumérica, sello de Cascahuesos Editores, es tener una gran editorial que publique desde Arequipa para el mundo. Por ello, empecé con un clásico que más me haya impresionado y ese fue Los juegos verdaderos de Edmundo de los Ríos. La colección está hecha básicamente de escritores contemporáneos de Latinoamérica, a los que se les intercalará con escritores clásicos también de Latinoamérica.

El segundo clásico que vamos a publicar es la reunión de los cuentos de Gamaliel Churata, escritor arequipeño que lo han nacionalizado en Puno. Él tenía un proyecto, según consta en una carta enviada a Mariátegui, para publicar un libro de cuentos en México; se iba a llamar Tojjras. Finalmente, el libro nunca se publicó, pero fue apareciendo por partes en algunas revistas de Lima, Cusco y Arequipa. Gracias a William Cutipa, hemos terminado de juntar esa colección de relatos desperdigados, además de otras narraciones que se han encontrado en diferentes revistas del sur de país.

El tercer libro clásico son los libros póstumos de prosas de César Vallejo: Contra el secreto profesional y El arte y la revolución; el primero es una especie de miscelánea donde mezcla pensamiento, narración corta y reflexiones de bolsillo, y el segundo es una compilación de sus ensayos sobre arte y literatura desde el punto de vista marxista, pero al estilo del mismo Vallejo. Él los llamó Mis libros de pensamientos; por ello, estamos pensando publicarlos con ese mismo título. La viuda los sacó en 1974 en dos tomos diferentes. Sin embargo, nos arriesgamos a exponerlos en uno solo, ya que se ve que hay una unidad.

Y entre los contemporáneos, ya publicamos el tercer libro de cuentos de Yuri Vásquez, y ahora estamos viendo su segunda novela. En estas semanas estamos con la edición de lo nuevo de los escritores arequipeños Aldo Díaz Tejada, Victoria Vargas, Marcel Oquiche y Luis D. Gutiérrez; además de una segunda edición de Barcos de arena de Fernando Rivera, y una compilación de la narrativa breve de José Donayre Hoefken. A la par estamos con tres escritores extranjeros: el portugués José Luis Peixoto, el ecuatoriano Carlos Vásconez y el boliviano Jaime Nisttahuz.

José Córdova, editor de Surnumérica (Foto: Facebook) 


JUAN RULFO: MENTOR DE EDMUNDO DE LOS RÍOS

Juan Rulfo (1917-1986)
«A los 23 años, Edmundo de los Ríos viajó a México gracias a una beca de creación literaria del Centro Mexicano de Escritores, dirigido en ese entonces por Juan Rulfo, Juan José Arreola y Francisco Monterde», se puede leer en la solapa de la nueva edición de Los juegos verdaderos.

«Edmundo termina de escribir la novela en el año 67 —al habla, José Córdova, editor de Surnumérica— y, sin que se enteren sus maestros [Juan Rulfo y Juan José Arreola], la manda al concurso Casa de las Américas de Cuba, en esa época el concurso más importante de Latinoamérica. Obtuvo una mención especial digna de ser publicada [en el año 1968] y ese mismo año, Antonio Cisneros gana en poesía y Alfredo Bryce queda finalista en cuento. Hubo tres peruanos que destacaron ese año. Apenas se publican los libros ganadores, Edmundo le lleva un ejemplar a Rulfo. Él lo lee e inmediatamente le dice: “Te voy a contactar con un editor joven de México para que publique el libro porque está muy bueno”. Rulfo le da la posta a Emmanuel Carballo, quien queda contento con el libro y lo publica en su editorial Diógenes en febrero del 68, quizá un mes después o quizá a la par de la publicación cubana, no lo sabemos. En fin, cuando ven el libro en imprenta, Rulfo quiere hacer algo más por la novela de Edmundo. Le dice a Emanuel: “Este libro no puede venderse así nomás”, y le redacta este texto corto a manera de apoyo: “La novela que inicia la literatura de la revolución en Latinoamérica”, que salió en un cintillo que envolvía el libro».

Edmundo de los Ríos (1944-2008). Foto: "Caretas"
Al igual que su maestro, señala José Córdova, Edmundo dejó escasa obra publicada. «Sabemos que dejó un solo libro [Los juegos verdaderos]. Sabemos de la existencia de Los locos caballos colorados, aún inédita; de la cual hay algo de tres versiones. Una está en manos de la viuda, otra en manos del hermano, Eliseo, y por allí una tercera que está en manos de algún amigo cercano de Edmundo. También se sabe de una tercera novela, El mutilado ecuestre, que según don Eliseo no es una novela sino un cuento, al parecer un cuento largo o novela corta; ese es probablemente el manuscrito que, según Niño de Guzmán, fue arrojado, en un momento desesperado de su autor, desde la azotea de su casa, quizá por alguna mala noticia de un concurso en el que estaba participando. Luego tenemos algunos cuentos que se están rescatando; hasta la fecha, ya he recuperado hasta seis, pero debe haber muchos más. Hay que seguir hurgando en las revistas de los años 60-80. Finalmente, no olvidemos sus crónicas de cultura y arte que publicó en Perú, México y, probablemente, Colombia», añadió el editor de Surnumérica.











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